CULTURA | Patrimonio
Cultura da luz verde al proyecto de restauración integral del Tajo del Adarve de Priego
La intervención actuará sobre unos 320 metros de muralla y los antiguos torreones convertidos en miradores para consolidar uno de los perfiles históricos más reconocibles de la ciudad
Miércoles 23 de septiembre de 2026 - 18:35
La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Córdoba ha informado favorablemente el proyecto de restauración integral del Tajo del Adarve de Priego de Córdoba, una actuación destinada a conservar y consolidar uno de los elementos más singulares del conjunto histórico de la ciudad. El proyecto afecta a la totalidad de los lienzos de muralla situados sobre el Tajo y a los dos antiguos torreones medievales actualmente integrados como miradores en el Balcón del Adarve, con un ámbito de intervención que comprende aproximadamente 320 metros lineales de muralla, alturas de entre 20 y 30 metros y más de 1.000 metros cuadrados de superficie.
Las murallas cuentan con protección patrimonial y forman parte del Conjunto Histórico de Priego. La documentación arqueológica de la Junta identifica la Muralla del Adarve como uno de los elementos que mejor explican la relación de la ciudad con su paisaje, formada por el propio cortado geológico de travertino y la construcción defensiva levantada sobre él.
Grietas, erosión y vegetación entre las patologías
El diagnóstico previo ha detectado grietas y fisuras, pérdidas y erosión de material pétreo, degradación de morteros, vegetación invasora y la presencia de elementos contemporáneos incompatibles con las fábricas históricas.
La restauración contempla la limpieza y el saneamiento de los paramentos, la retirada controlada de vegetación, la consolidación estructural, la reposición selectiva de piezas de cantería y tratamientos de conservación. También se mejorarán la evacuación de aguas pluviales y las condiciones de seguridad de las barandillas.
La complejidad del enclave obligará a instalar sistemas específicos de andamiaje y a mantener un seguimiento arqueológico durante las obras, que deberán ser ejecutadas por profesionales especializados en patrimonio histórico. El informe favorable de la Comisión establece además distintas condiciones, entre ellas que las nuevas aportaciones puedan distinguirse de las fábricas originales y que cualquier elemento informativo incorporado al conjunto respete su integración patrimonial.
Una muralla que aprovechaba el propio precipicio
La importancia del Adarve va mucho más allá de su actual función como mirador. Durante la Edad Media, el fuerte desnivel del terreno convirtió el cortado natural en una extraordinaria defensa para la ciudad.
La Carta Arqueológica Municipal explica que el núcleo amurallado medieval correspondía aproximadamente con el actual Barrio de la Villa y que los restos más antiguos documentados de la muralla se remontan al siglo X, durante el Califato de Córdoba. El sistema defensivo aprovechaba directamente el Tajo, elevándolo con fábrica de piedra para enlazar la alcazaba —actual Castillo— con otros sectores fortificados de la población.
Este carácter defensivo fue especialmente importante durante los siglos en los que Priego se encontraba en territorio fronterizo. Las sucesivas transformaciones dejaron superpuestos en el Adarve lienzos medievales islámicos y cristianos junto a construcciones de los siglos XVI al XX, lo que convierte la muralla en una especie de archivo construido de la evolución de la ciudad. Los dos torreones que hoy sirven de miradores son también medievales, datados en los siglos XIV y XV, aunque fueron acondicionados para esta nueva función durante el siglo XIX.
De fortificación a uno de los grandes balcones de Priego
La propia palabra adarve conserva la memoria de aquella función militar. En arquitectura defensiva denomina al camino o plataforma situada en la parte superior de una muralla, desde donde se realizaban labores de vigilancia y defensa. Con la desaparición de su utilidad militar, este sector de la ciudad fue transformándose progresivamente en espacio público y mirador sobre la Subbética.
Existe incluso una singular representación del Adarve conservada en la Cartoteca de Andalucía, fechada hacia 1780, en la que ya aparecen el paseo, las fuentes, la muralla, el Castillo y distintos edificios de Priego. Su autor, desconocido, terminó la leyenda de aquella panorámica con una llamativa declaración de admiración hacia la ciudad: aquello era apenas "un tosco borrón con respecto de la realidad".
Más de dos siglos después, el proyecto informado favorablemente pretende precisamente conservar esa imagen que ha terminado convirtiéndose en una de las estampas más reconocibles de Priego: la ciudad levantada al borde del Tajo, con la roca natural y la muralla medieval formando prácticamente una única defensa.